Desde el primer momento, supimos que esta boda debía ser única y diferente. Fer y Juli soñaban con una celebración relajada, fuera de lo convencional, y que cada rincón contara su historia.
Después de una emotiva ceremonia cristiana, recibimos a los invitados en una hermosa hacienda en Sopó, a las afueras de Bogotá. Para dar inicio a la celebración, preparamos un brunch de bienvenida, creando un ambiente cálido y acogedor.
Pero lo mejor estaba por venir. La recepción fue un reflejo perfecto de su personalidad: una estación de crispetas, un carrito de helados, juegos como jenga y criollos, ¡e incluso una piscina de pelotas! Todo pensado para que cada invitado se sintiera parte de una experiencia inolvidable. Y, como toque final, cambiamos la tradicional comida de bodas por algo que realmente los representaba: hamburguesas de uno de los mejores restaurantes de la ciudad.
Cada detalle de este día fue diseñado para que Fer y Juli vivieran su boda soñada: sin reglas, sin formalidades rígidas, simplemente celebrando el amor de la manera más auténtica y feliz posible.
Fer & Juli, gracias por confiar en nosotros para hacer realidad este sueño. Sabemos que Dios seguirá bendiciendo su camino y sorprendiendo su hogar con amor y felicidad.
Escribir comentario